lunes, 9 de marzo de 2026

Enfermedad celíaca y cómo las adversidades afectan su control

 

Introducción

La enfermedad celíaca (EC) es una enteropatía inmunomediada crónica del intestino delgado que se estima que afecta a más de 100 millones de personas en todo el mundo. Una dieta sin gluten (DSG) sigue siendo el único tratamiento eficaz, pero su estricta adherencia a lo largo de la vida es difícil.

Una mala adherencia puede provocar enfermedades óseas, neoplasias malignas intestinales y un mayor riesgo de mortalidad. Entre las personas con un nivel socioeconómico (NSE) más bajo, los altos costos y la menor disponibilidad de una DSG pueden dificultar la adherencia dietética y el control de la enfermedad. Ningún estudio ha investigado exclusivamente cómo los determinantes sociales de la salud (DSS) influyen en el control de la enfermedad en la EC pediátrica. Los DSS tienen un impacto considerable en los niños con enfermedades crónicas.

Desarrollado por la Fundación para la Enfermedad Celíaca (CDF por su sigla en inglés), iCureCeliac cuenta con el mayor repositorio conocido de resultados informados por pacientes (RIPs) y datos de utilización de la atención médica en niños con EC. Los participantes responden voluntariamente a las encuestas de iCureCeliac.

Métodos

La cohorte incluyó a niños elegibles ≤ 18 años de edad con diagnóstico de EC comprobada por biopsia al momento de completar una encuesta en iCureCeliac entre 2015 y 2023. Las preguntas de cribado filtraron a los participantes para garantizar que cumplieran con los criterios diagnósticos de la Sociedad Norteamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas.

De un total de 1113 niños registrados en iCureCeliac, 768 (69 %) fueron elegibles para el análisis. De estos, se excluyeron 443 (58 %) que no contaban con datos sobre inseguridad financiera o todos los resultados primarios.

Las principales exposiciones fueron respuestas a una sola pregunta de la encuesta sobre inseguridad financiera, estigmatización social, menor conocimiento de la salud y comorbilidad de salud mental.

Los resultados principales fueron el índice de síntomas celíacos (ISC) y la prueba de adherencia a la enfermedad celíaca (PAEC), 2 RIPs de actividad de la enfermedad y adherencia a la DSG en EC. Las puntuaciones más altas indicaron un peor control de la enfermedad. Se utilizaron valores de corte publicados previamente para dicotomizar la ISC en actividad de la enfermedad baja (≤30) y elevada (>30), y la PAEC en excelente (≤12) e insuficiente (>12) adherencia a DSG.

Resultados

Características descriptivas

De los 325 participantes incluidos, 19 (6 %) reportaron inseguridad financiera. La mayoría de los participantes eran mujeres (67 %), blancas (88 %), angloparlantes (42 %), vivían en una zona suburbana (47 %) y contaban con atención médica gestionada o seguro privado (30 %).

Actividad de la enfermedad

La mediana del ISC fue de 30, y 158 participantes (48 %) presentaron una actividad elevada de la enfermedad (ISC >30). Los niños con inseguridad financiera tuvieron una probabilidad 2,7 mayor de presentar un ISC elevado en comparación con aquellos con seguridad financiera, pero esta asociación no fue estadísticamente significativa. Esta asociación se mantuvo elevada y no alcanzó la significación estadística tras ajustar por raza, lengua materna, entorno de residencia, nivel educativo más alto de los padres, ingresos totales del hogar y tipo de seguro.

En un análisis univariante, los niños con estigmatización social tuvieron una probabilidad 2,9 veces mayor de presentar un nivel elevado de ISC en comparación con aquellos sin estigmatización social. La estigmatización social se mantuvo asociada con un nivel elevado de ISC en el análisis multivariable.

Los niños con un menor conocimiento de la salud tuvieron una probabilidad 5,1 veces mayor de presentar un nivel elevado de ISC en comparación con aquellos sin dicho conocimiento. Esta asociación persistió en el análisis multivariable. La comorbilidad de salud mental se asoció con una probabilidad 1,8 mayor de un nivel elevado de ISC en el análisis univariado y se mantuvo estadísticamente significativa en el análisis multivariable.

La inseguridad financiera, la estigmatización social, la disminución de los conocimientos sobre salud y la comorbilidad de salud mental se asociaron con un aumento estadísticamente significativo en las puntuaciones de ISC en los análisis univariados y multivariables.

Adherencia a la DSG

La mediana de PAEC fue de 11 y 118 participantes (36 %) presentaron una adherencia insuficiente a la DSG (PAEC >12). Los niños con inseguridad financiera tuvieron una probabilidad 2 veces mayor de presentar PAEC insuficiente en comparación con aquellos con seguridad financiera, pero esta asociación no fue estadísticamente significativa. Tampoco lo fue tras ajustar por raza, lengua materna, entorno de residencia, nivel educativo más alto de los padres, ingresos totales del hogar y tipo de seguro.

En el análisis univariante, los niños con estigmatización social tuvieron una probabilidad 2,7 mayor de presentar una PAEC insuficiente en comparación con aquellos sin estigmatización social. La estigmatización social se mantuvo asociada con una PAEC insuficiente en el análisis multivariable. Los niños con conocimientos de salud reducidos tuvieron una probabilidad 3,1 mayor de presentar una PAEC insuficiente en comparación con aquellos sin conocimientos de salud reducidos. Esta asociación persistió en el análisis multivariable.

La comorbilidad de salud mental se asoció con una probabilidad 1,9 mayor de PAEC insuficiente en el análisis univariante y se mantuvo significativa en el análisis multivariable.

La inseguridad financiera no mostró asociaciones estadísticamente significativas con el aumento de las puntuaciones de PAEC en los análisis univariados ni multivariables. La estigmatización social, la disminución de los conocimientos sobre salud y la comorbilidad de salud mental se asociaron con el aumento de las puntuaciones de PAEC en los análisis univariados y multivariables. 

Raza y nivel socioeconómico

Los niños de raza negra se asociaron con un aumento de 4,8 puntos en las puntuaciones de PAEC en comparación con los niños de raza blanca. El idioma principal, el entorno de vida, el nivel de educación parental más alto y el seguro médico primario no mostraron asociaciones estadísticamente significativas con el aumento de las puntuaciones del ISC o de PAEC en los análisis univariados.

Utilización de la atención médica

Entre los niños que utilizaron la atención médica, el 64 % fueron evaluados y el 44 % fueron diagnosticados por un profesional médico dentro de los 6 meses posteriores al inicio de los síntomas; el 60 % recibió asesoramiento nutricional dentro del mes posterior al diagnóstico; el 25 % realizó un seguimiento con su profesional médico cada 6 meses.

Las asociaciones entre la inseguridad financiera, la estigmatización social y la disminución de los conocimientos sobre salud con los resultados secundarios no fueron estadísticamente significativas. La comorbilidad de salud mental se asoció con un mayor tiempo de evaluación en el modelo multivariable.

Discusión

Este estudio es el primero en examinar la asociación entre las adversidades sociales reportadas por los pacientes y los resultados de la EC utilizando un novedoso registro centrado en el paciente. La estigmatización social, la disminución del conocimiento sobre salud y la comorbilidad de salud mental se asociaron con un aumento de la probabilidad de actividad elevada de la enfermedad y de adherencia insuficiente a la DSG entre 2 y 5 veces en la EC pediátrica.

Cabe destacar que aproximadamente 6 de cada 10 niños con estos riesgos sociales experimentaron una peor actividad de la enfermedad y una menor adherencia alimentaria. 

En la EC pediátrica, los estudios han explorado la carga socioeconómica y del tratamiento, centrada en los mayores costos, la escasa disponibilidad de opciones sin gluten y las restricciones sociales. Sin embargo, los riesgos individuales y familiares, como la inseguridad alimentaria y financiera, el analfabetismo en salud y el aislamiento social, pueden afectar fundamentalmente a los niños con enfermedades crónicas.

Los niños expuestos a estas adversidades siguen siendo vulnerables a mayores riesgos para la salud y trastornos psiquiátricos que se extienden más allá de la infancia. En este estudio, se observó que las estrictas modificaciones dietéticas y de estilo de vida necesarias para el control de la EC fracasan cuando se enfrentan a la estigmatización social, la escasa alfabetización en salud y las comorbilidades de salud mental. Es importante destacar que estos riesgos sociales fueron más comunes en niños pertenecientes a minorías raciales y de bajos niveles socioeconómicos. 

Los hallazgos sugieren que las estrategias centradas en el paciente, basadas únicamente en el cumplimiento de una DSG estricta, podrían no ser suficientes. En este caso, la asociación entre la estigmatización social y un control deficiente de la enfermedad sugiere que la mejora en los resultados del tratamiento requerirá un mayor énfasis en el apoyo al bienestar conductual en niños con EC.

En particular, las restricciones dietéticas en la EC requieren que los niños realicen cambios cruciales que afectan la forma en que eligen sus comidas, afrontan la contaminación cruzada y se adaptan a una DSG en entornos sociales. Dado que el entorno social desempeña un papel clave en la conducta alimentaria, se postula que estos niños que experimentan estresores psicosociales tendrían dificultades con la adherencia alimentaria. 

En niños con riesgo social, el apoyo integrado a la salud mental y dietética en las clínicas de atención primaria y de EC puede abordar la carga psicosocial de la EC y la disparidad de conocimientos asociada con una menor adherencia a la dieta. Los profesionales médicos desempeñan un papel fundamental para garantizar que los niños con EC establezcan planes para acceder a alimentos sin gluten.

En conclusión, las adversidades sociales, definidas por el estigma social, la baja alfabetización en salud y las comorbilidades de salud mental, pueden impedir un control óptimo de la enfermedad en la EC pediátrica. Las estrategias que fortalecen la capacidad del sistema de salud para abordar las disparidades socioeconómicas en la EC pediátrica pueden ser fundamentales para ayudar a todos los niños a mantener el control de la enfermedad.

 

Comentario: El presente estudio analiza cómo las adversidades sociales afectan negativamente el control de la enfermedad celíaca pediátrica. Estas condiciones se asocian con mayor actividad de la enfermedad y menor adherencia a la dieta sin gluten, especialmente en contextos socioeconómicos vulnerables. Conocer esta evidencia permitirá pensar estrategias a nivel de salud pública para mejorar los resultados en salud y bienestar a corto y largo plazo de las personas con enfermedad celíaca. 

miércoles, 25 de febrero de 2026

Como se evalua actualmente la cefalea en emergencia

 Cambios en las pruebas de diagnóstico para la cefalea en el departamento de urgencias, 2015 a 2021

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Autor/a: Dustin G. Mark, Brandon H. Horton, María E. Reed, et al.

Fuente: JAMA. 2024;7(4):e247373 Shifts in Diagnostic Testing for Headache in the Emergency Department, 2015 to 2021

Puntos clave

Pregunta  

¿Ha cambiado recientemente la evaluación diagnóstica de la cefalea en el servicio de urgencias?

Hallazgos  

En un estudio de cohorte de 21 departamentos de emergencia y 198.109 consultas de emergencia entre 2015 y 2021, el uso de angiografía cerebral por tomografía computarizada aumentó 6 veces en relación con la punción lumbar, con un aumento del 33% en la detección de aneurismas intracraneales no rotos y sin cambios significativos en diagnósticos omitidos de hemorragia subaracnoidea o meningitis bacteriana.

Significado  

Estos hallazgos sugieren que los médicos de urgencias utilizan cada vez más la angiografía cerebral por tomografía computarizada y con menos frecuencia la punción lumbar para evaluar el dolor de cabeza, lo que parece seguro a corto plazo pero tiene consecuencias inciertas a largo plazo.


Importancia  

La hemorragia subaracnoidea generalmente se diagnostica mediante tomografía computarizada (TC) craneal sin contraste; se recomienda la punción lumbar si la tomografía computarizada no es diagnóstica, aunque se ha promovido la angiografía cerebral por CT como alternativa a la punción lumbar en esta vía de diagnóstico. Los resultados de este debate en la práctica no han sido estudiados.

Objetivo  

Determinar si el uso de angiografía cerebral por TC ha aumentado en lugar de la punción lumbar entre los pacientes del departamento de urgencias (SU) con dolor de cabeza, con un aumento en la detección de aneurismas intracraneales no rotos.

Diseño, entorno y participantes  

Este estudio de cohorte retrospectivo se llevó a cabo en 21 SU comunitarios de un sistema de atención médica integrado en el norte de California entre 2015 y 2021. Los participantes eran miembros adultos (mayores de 17 años) del plan de salud con una preocupación principal por el dolor de cabeza.

Se excluyeron diagnósticos previos de hemorragia subaracnoidea, aneurisma intracraneal no roto, malformación arteriovenosa cerebral o derivación de líquido cefalorraquídeo. Los datos se analizaron de octubre a noviembre de 2023.

Exposiciones

Angiografía cerebral por TC y/o punción lumbar durante el encuentro con el servicio de urgencias.

Principales resultados y medidas  

Los resultados primarios y secundarios fueron la detección de aneurismas intracraneales no rotos a los 14 y 90 días, respectivamente.

Los resultados de seguridad fueron diagnósticos omitidos de hemorragia subaracnoidea o meningitis bacteriana.

La incidencia anual de detección de aneurisma intracraneal no roto se normalizó con la incidencia de hemorragia subaracnoidea (relación UIA:SAH). Los cambios porcentuales anualizados promedio se cuantificaron mediante análisis de regresión de puntos de unión.

Resultados  

Entre las 198.109 visitas incluidas al servicio de urgencias, la edad media (DE) fue de 47,5 (18,4) años; 140.001 pacientes (70,7%) eran mujeres; 29.035 (14,7%) eran negros o afroamericanos, 59.896 (30,2%) eran hispanos o latinos y 75.602 (38,2%) eran blancos.

Por año, el uso de angiografía cerebral por TC aumentó (18,8%; IC del 95%, 17,7% a 20,3%) y las punciones lumbares disminuyeron (−11,1%; IC del 95%, −12,0% a −10,4%), con el correspondiente aumento en el Relación UIA:SAH de 14 días (3,5 %; IC del 95 %, 0,9 % a 7,4 %).

En general, el uso de angiografía cerebral por tomografía computarizada aumentó 6 veces en relación con la punción lumbar, con un aumento del 33% en la detección de AIU.

Los resultados fueron similares a los 90 días y sólidos con respecto a los análisis de sensibilidad. La hemorragia subaracnoidea (1004 casos) y la meningitis bacteriana (118 casos) se diagnosticaron erróneamente en el 5% y el 18% de los casos, respectivamente, sin tendencias anuales (P  = 0,34; z 1003  = 0,95 y P  = 0,74; z 117  = −.34, respectivamente).


Figura:
 Tendencias en las pruebas de diagnósticoLas barras verticales representan IC del 95%. CT indica tomografía computarizada; CTCA: angiografía cerebral por tomografía computarizada; DE, departamento de urgencias; LP, punción lumbar.


Conclusiones y relevancia  

En este estudio retrospectivo de evaluaciones de diagnóstico para pacientes de urgencias con dolor de cabeza en 21 urgencias comunitarias de un sistema de atención médica integrado entre 2015 y 2021, observamos un aumento constante en las tasas de angiografía cerebral por tomografía computarizada (CTCA) y una disminución correspondiente en las tasas de punción lumbar (LP), con un aumento pequeño pero estadísticamente significativo en la detección de aneurisma intracraneal no roto (UIA).

Este cambio en las estrategias de prueba parecía seguro porque no aumentaba apreciablemente el riesgo de diagnósticos erróneos de hemorragia subaracnoidea (HSA) o meningitis bacteriana. Sin embargo, el impacto y los costos a largo plazo de este cambio en la estrategia de diagnóstico siguen sin estar claros.